Yucatán, paraíso para descansar en Mexico

La segunda mitad del siglo XIX y la primera del XX vieron el auge económico de las tierras yucatecas, grandes casonas de estilo francés, la construcción del Paseo de Montejo a imitación de Champs Elysées, la intensa salida y llegada de barcos desde el puerto de Progreso. Todo debido al oro verde: el henequén. Se trata de una planta de la familia del agave y el maguey, de cuyas pencas se extrae una fibra muy resistente con la que se fabrican tapetes, mecates para tender la ropa y hasta las gruesas sogas que aseguraban los barcos en el puerto.

El porfiriato propició la explotación de los indígenas en beneficio de unos cuantos terratenientes que construyeron soberbias haciendas con desfibradoras que procesaban esta planta. Desafortunadamente, en la segunda mitad del siglo XX, el surgimiento de las fibras sintéticas marcó la decandencia del henequén, y las haciendas cayeron en el abandono.

Xcanatún fue construida en el siglo XVIII, a medio camino entre Mérida y Progreso. El crecimiento de la mancha urbana y el automóvil ponen al visitante en esta hacienda a sólo 10 minutos de la Ciudad Blanca.

Después de que el huracán Gilberto acabara con lo poco que quedaba de esta hacienda, fue adquirida por la familia Ruz Baker y convertida en un pequeño y lujoso hotel de 18 suites que combina el aire colonial, los materiales y estilo de construcción locales, con todas las comodidades del mundo contemporáneo: jacuzzi, alberca, spa, o salas de juntas.

Para viajes de negocios, Xcanatún es óptimo. Se encuentra a cinco minutos del centro de convenciones de Mérida y ofrece facilidades para quien necesita estar interconectado con el mundo.

Si el plan es una escapada en pareja, la hacienda es un refugio para quien quiere pasar un día fuera de este mundo, despertar tarde, con un buen desayuno en la habitación ¿Qué tal un buen masaje en el spa y visitar la zona arqueológica cercana de Dzibichaltún, regresar y disfrutar una buena comida en La Casa de Piedra, el restaurante del hotel, descansar por la tarde en la hamaca de su habitación, y por la noche deleitarse en el jacuzzi? ¿Qué más se puede pedir?

El spa de Xcanatún ofrece un concepto integrado para la belleza y el bienestar. Tratamientos holísticos como el masaje maya de miel y flores (especial de la casa) son componentes esenciales del luminoso spa. La terapeuta especialista es una mujer maya que elabora sus propios aceites y cremas a partir de ingredientes locales.

Además, hay una palapa maya con camas para masajes en medio del jardín. También tiene la posibilidad de recibir su tratamiento en la intimidad de su suite.

Via:eluniversal



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